miércoles, 24 de octubre de 2012

Bancarrota


Este amor, yo lo tenia en mi billetera

Nos conocimos con unos tragos, pedi un bolígrafo prestado y escribí poemas de amor con risas, abro una cuenta para depositar nuestras sonrisas, tomamos vasos llenos de posibilidades, eramos semillas de buenas personas y queríamos cultivarnos, mi interés fue exponencial y mis brazos alrededor de tu cintura eran libres de costo.

Te paraste en una esquina y me miraste a la cara, preguntaste si conocía mis virtudes, usabas un sweater que tenia tu olor particular y me pregunte por que la desnudez de tus hombros me abrumaba tanto.

Todo comenzó la primera vez que me tocaste

En medio segundo, antes de que pudiera levantarme derecho, tu personalidad cambio, dividimos la cuenta y mi valor se redujo tres veces, mis besos no podían ni ponerse en la cesta de los productos a mitad de precio. Mi amor iba rápido a precios de oferta y promoción, para que se lo llevaran rápido.

Me miraste a los ojos y actuaste como si mi placer y felicidad no mereciera tu tiempo, tomaste mis manos para evitar que buscara una segunda opinión, moviste tus labios para formar palabras que deletreaban melancolía, para mi. Tus palabras silenciaron el sonido de las mías y seguías tomando mis manos.
Me mantenias, escribiéndome para ver si nos veíamos y nunca ocurria, como si mi tiempo costara 50 centimos y me parecía gracioso el hecho de que cada vez que compartíamos gastábamos un poco mas
que eso, cada vez que ponías una mano en mi espalda, un abrazo, un beso, me sentía robado.

Eres una estafa, un hoyo negro en mi economía emocional, me sentía como un niño esperando carbón para navidad y ese día que te arrepentiste de dar pie a las cosas, ya mi precio no era de oferta, era un donativo y esa cuenta donde depositamos nuestras sonrisas, estaba vacía. Ya mi crédito estaba manchado.
Recibía llamadas y correos, reclamándome que porque no había cobrado mi liquidación, lo merecido por mi trabajo realizado, porque todos estaban al tanto de que tu economía emocional no te daba ni para una botella con agua.

lamento las tristezas, escribiré las palabras en trozos de papel y las pondré en las grietas de las paredes, son parecidas a mis comisuras. Se que trataras de darme limosna emocional, cada tanto, para evitar que me muera de hambre. Porque mientras endulzas tu vida con placeres encontrados, recuerda que cada tanto, hace frio por estos lados

Yo tengo suficiente para mantenerme tibio, las capas que fui construyendo y a pesar de esto siento que no hace tanto frio, el frio es un lujo: lento, paciente, eventual. Ahorrare mis centavos y tu seguirás derrochando los tuyos, yo eventualmente me ire y podre contar esas historias de cuando me dejaste en bancarrota.
Hasta que un día seguramente, conocere a una experta en estas finanzas emocionales, que administre nuestras cuentas, que tenga carreras y postgrados, sonreiré.

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